Soltar y descansar en Dios

Día 10

Venid a mí todos los que están cansados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28

 

Muchas veces andamos por esta vida cargando con tantas cargas y conflictos, que nos llevan a desgastarnos y hasta enfermarnos. A veces esas cargas, que no siempre nos pertenecen, pero que en nuestra humanidad nos afectan e incluso nos duelen, aun sabiendo que tenemos un Dios a quien podemos acudir siempre. Unos de los problemas más grandes radican en nuestra falta de fe, o, mejor dicho, en vivir con una fe a medias. Ya que le entregamos nuestras cargas y enfermedades en la noche a Dios, pero en la mañana las cogemos para atrás.

Pero en el tiempo que tengo con mi relación con Dios, he estado aprendiendo a soltar y dejar a Dios actuar, a buscar más su paz en medio de los procesos que la solución. Tenemos la certeza de poder descansar en Dios cuando el maligno quiere hacernos pensar que con el paso de los días no veremos solución o respuesta a nuestras peticiones.

El Señor nos anima en esta temporada a aprender que no es en nuestro tiempo, sino en el tiempo de Dios. Por otro lado, esas cargas, problemas y aun enfermedades, Dios las puede usar para confrontarnos con nosotros mismos y mostrarnos los ídolos que están escondidos en nuestros corazones. De una manera misteriosa, también puede usar lo mismo que sentimos que es una carga para bendecirnos.

Ninguna situación o circunstancia que atravesamos será mal gastada en Dios; él las usa para cumplir su propósito en nosotros. Así que recordemos que los planes de él son mejores que los nuestros y podemos soltar y dejar todas las cosas ante sus pies.

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vos otros. 1Pedro 5:7

Alabanza: Suelto

Contigo,

Anyolina Linares

In English

Letting go and resting in God

Day 10

“Come to me, all you who are weary and burdened, and I will give you rest.” Matthew 11:28

Many times, as we walk through this life, we carry so many burdens and conflicts that they wear us down and can even make us sick. At times, these are burdens that do not truly belong to us, yet in our humanity they affect us and cause us pain—even though we know we have a God to whom we can always turn. One of our greatest struggles is our lack of faith—or better said, living with a half-hearted faith. We give our burdens and illnesses to God at night, but in the morning we take them back.

Yet throughout my relationship with God, I have been learning to let go and allow God to act, to seek His peace in the midst of the process rather than only seeking a solution. We can be certain that we can rest in God, even when the enemy tries to make us believe that, as days pass by, we will not see a solution or answer to our prayers.

In this season, the Lord encourages us to learn that things do not happen in our time, but in God’s time. On the other hand, those burdens, problems, and even illnesses can be used by God to confront us with ourselves and to reveal the idols hidden in our hearts. In a mysterious way, He can also use what we feel is a burden to bless us.

No situation or circumstance we go through is ever wasted in God’s hands; He uses all things to accomplish His purpose in us. So let us remember that His plans are better than ours, and we can release everything and lay it at His feet.

“Cast all your anxiety on him because he cares for you.” 1 Peter 5:7

Worship song: I give you my dreams

With you,

Anyolina Linares

 

Previous
Previous

Elegidos por Dios

Next
Next

Confiados en el silencio